Hace unos años, Jack Bigio era un renombrado financiero en Nueva York, de esos que andan en trajes luminosos y cuyo precio redondea mínimo siete cifras.
Ganaba toneladas de dinero y era un personaje corporativo respetable, próspero, consagrado; en últimas, navegaba la parte alta en la ola de la vida y tenía lo que muchos hombres ansían poseer. Pero un día, a pesar de todas las ganancias materiales y de una alta posición corporativa, Bigio dejó todo para dedicarse a una vida creativa, volcándose a un oficio totalmente inesperado: la joyería. Entrevista exclusiva con tutrend.com.
Cuéntame de ti…
¿Cuándo comenzaste a diseñar joyas y después de hacer qué?
Empecé en el verano del 2004 después de 25 años de trabajar en consultoría y en finanzas. Estaba buscando un cambio de estilo de vida, y de hacer algo creativo. Consideré estudiar arquitectura, pero la idea de pasar 5 años en el ambiente de estudiante no era compatible con la vida de familia.
¿Cuándo te diste cuenta o te pusiste en contacto con este lado creativo opuesto a lo que estudiaste y en lo que trabajaste antes?
Tomé una clase introductoria de joyería en el 92nd Street Y en New York. Durante esa clase hice un anillo y una pulsera bastante rudimentarios. Sin embargo, quedé picado con las ganas y el semestre siguiente tomé dos clases de orfebrería y empecé a trabajar en la mesa del comedor de la casa. Hice cuatro cadenas de oro clásicas, eran indistinguibles de las que el Museo Metropolitano de Nueva York tenía en vitrina. A partir de ahí pensé que sería entretenido aprender los métodos clásicos y mezclarlos con los métodos modernos. Invertí mil horas en aprender Computer Aided Design, y comencé a combinar los métodos. Opté por tomar clases de cera y la fusión de las tres técnicas fue la base de la que partí para tomar la decisión de montar mi taller.
¿Cómo tuviste el coraje de dejar todo lo que tenías y confiar en tu instinto para comenzar esto?
He completado 1.o00 piezas, y solamente este verano, cuando terminé un collar muy escultural sentí que mi trabajo tenía suficiente merito artístico como para poder tener éxito.
¿Cuando diseñas, en que piensas, que te lleva a eso, que te inspira?
Trabajo de dos maneras contradictorias. Cuando encuentro piedras que me gustan (compro piedras de más de 90 distribuidores) pongo la piedra en mi mesa de trabajo y dejo que la pieza evolucione en mis manos. Trabajo sin dibujos, y a veces me demoro seis meses hasta que la pieza queda completamente resuelta.
En mis piezas geométricas, por lo general empiezo con bocetos, los evoluciono a dibujos, construyo modelos en cera en escala de uno a uno, las convierto en plata, las analizo y las rehago usando CAD. Es un proceso mucho más racional que engancha el lado derecho del cerebro.
Me inspiran la arquitectura, el arte, el diseño industrial, los viajes, las colecciones de joyería antiguas de los museos, y una que otra imagen gráfica.

No solamente las diseñas sino que también las haces todas tú, ¿porque?
Esta semana pasé diez horas haciendo la cera para un anillo. En realidad es como hacer una escultura. La satisfacción de ver salir la pieza de las manos de uno es muy satisfactoria. Lo conecta a uno con los orfebres que trabajaron hace miles de años en varias culturas, y que usaron los mismos metales y las mismas técnicas.
El trabajo detallado meticuloso ofrece un escape al mundo. No contesto el teléfono mientras trabajo, y a veces logro concentrarme 4 o 5 horas seguidas en una sola tarea. En el mundo en que vivimos, hacer una sola cosa por tanto tiempo es un gran lujo.
Por otra parte, pienso que mis coleccionistas ven realizada una ambición personal propia a través de mi trabajo: el deseo de hacer cosas con las manos, que se ha perdido en nuestra cultura.
¿Cuál es la importancia para ti de hacer cada pieza tú mismo?
Trabajo con oro de 22 quilates. Trabajo en comisión para coleccionistas privados. ¿Te imaginas tener un orfebre que te haga piezas a mano sobre encargo, a tus medidas, incorporando tus ideas y tus deseos, por menos de lo que cuesta comprar una pieza hecha en una fábrica por una persona anónima que nunca tiene contacto con el cliente?
¿Cómo es el uso del color y las texturas?
El oro pulido refleja la luz monótonamente. La textura le da a la superficie del oro facetas que reflejan la luz de una manera mucho más interesante. El ojo humano reacciona a la textura con emoción. Por otra parte, la realidad práctica es que la gente golpea la joyería en su uso diario. Las texturas se enriquecen con estos golpes.
Con respecto a las piedras de color, me encanta encontrar la mágica creación de la naturaleza, reflejada en una piedra. Por ejemplo, la turmalina viene en mil colores diferentes. Es interesante para mí ver cómo la gente reacciona a mi trabajo con base a sus antecedentes culturales. Mis clientes latinos celebran el color. Mis clientes americanos buscan lo neutral. Las piezas que yo hago para mi familia son como fuegos artificiales, repletos de color.
¿Hay otras áreas en donde te gustaría o te sientes capaz de crear?
- La cocina. Cocino sin recetas, y aunque no lo hago con suficiente frecuencia, mezclo los sabores latinos con los sabores del Oriente. Admiro a los chefs que son artistas en su medio. Sueño con diseñar y construir una casa de campo. Tengo bosquejos mentales que he ido refinando por 15 años. Espero en los próximos 5 años realizar este proyecto.

¿Tienes en tu manera de vestir un estilo propio, muy tuyo?
Nunca había pensado en cómo me visto. Cuando trabajaba en lo corporativo, me destacaba por la pinta más artística. Ahora que estoy en lo artístico, me destaco por la pinta más corporativa…
¿Cuál y cómo es?
Por lo general uso pantalones de Lana de Ermegenildo Zegna todo el año. Es la costumbre. Uso camisas de mancornas hechas sobre medidas. Inicialmente eran los sobrados de la vida corporativa. Pero recientemente me mandé hacer una docena de camisas nuevas, hechas por mi amigo Shaban Alam.
¿Te gusta experimentar?
Honestamente, hace 5 años que no entro a una tienda a comprar ropa. Las cosas nuevas que tengo me las compra mi esposa.
¿Que prendas o piezas te encanta usar, con las que te sientes cómodo y no te las quieres quitar?
Me encantan las medias de colorinches. Son mi fashion statement personal. Tienen algo de rebelde, sin dar mal ejemplo a mi hijo de 10 años. Me gustan los Levi’s 501 y las camisetas de SUGOI.
¿Que no puede faltar en tu closet?
Zapatos embolados.






















