Una mirada desde la azotea junto a un rico café, un día nublado y con una oscilante intriga… Buenos Aires Fashion Week 11’ allá voy!
Sin perder de vista todo me traslade por las calles bonaerenses en vías del espacio en donde se realizaría el gran show latinoamericano de la moda por 3 días…Como no iba a estar!!
Este escenario llamado La Rural, el más influyente de Argentina, donde expone y abarca las diferentes áreas de cultura del país, ubicado en el corazón de Palermo, Buenos Aires, nos ofrecía un pasaje directo al diseño moda actual y adelanto de la próxima temporada primavera-verano 2011.
Su magia encapsula a cualquiera que vea y pase por las calles que intersectan la puerta del evento, una verdadera pasarela humana antes de llegar, la gente va con sus mejores looks, conjuntos, maquillaje, estilo y la actitud que corta boleto gratuitamente y condecora este punto de encuentro Glam de fashionistas, celebrity, diseñadores, fotógrafos, productores y todo el mundo moda.
Se respira un energía especial, no hay nerviosismo hay osadía, hay color, ilumina, pero no sobrepasa límites, atrae. Me llama bastante la atención que dentro de toda la gente y la parafernalia que está rodando, encuentras una gama de nuevos prototipos andantes, los “fashion” y Bloggers, con looks variados que encantan visualmente y llaman la atención de cualquiera.
Entre esta gama de nuevos “prototipos” podemos tener tres bien marcados. Una de estas, cumple con ser descarga directa de vidriera, explico. La nueva ola actualmente llamada “fashion victim” (víctimas de la moda) sometidas a las compras, la compulsiva inserción en el medio y la predisposición de que en cada rincón siempre están listos para una foto. Siempre con el conjunto de la marca que se presentará, eso vende pero no resulta atractivo no propone, no juega ni encara algo nuevo. Por otro lado el “alternativewear”, personas con grandes influencias, muy osados, marcan pauta dentro del certamen, son realmente un aporte excéntrico pero no innovan en plantear una imposición dentro del sistema, no les importa porque lo hacen para su propio gusto, libres y es un plus para un evento como este.
Y por último los “fashionistas”, el estilo de gente especialista en tendencias, que no sólo viste siempre así por gusto y no para la foto, tiene una actitud un poco más bajo perfil pero es indiscutible la manera en como seduce y proyecta, con ese complemento, ese desplante y es carácter. Gente que puede o no necesariamente andar con una marca de las que se presentaron pero que aporta con un sugestivo ingrediente para quienes andamos observando e investigando. “Combinan la onda rock, bohemio, hippie chic y urbano, mezclan prendas, colores y texturas, marcas, precios, para conseguir looks muy personales y originales, y así convertirse en modelos reales”, las definió Para Ti en un suplemento en Julio 2007.
Para darles un tips, a la hora de la elección, hay que tener criterio como todo y saber reflexionar. No es necesario ponerse todo porque se acaba hoy el mundo, ya que lo interesante de este tipo de evento es encontrar que dentro del marco de opciones que nos presentan los creadores, saber escoger y captar lo que nos están presentando es un privilegio. Dentro del criterio esta lo que nos sienta, lo que nos hace vibrar, lo que nos va esencialmente. Y para reflexionar, no basta con el impulso de ver que nos demuestran los diseñadores y las marcas, sino descubrir la idea y experimentar.
Durante el primer día hubo bastante público, un público prudente para desplazarse, para mirar detenidamente, preguntar y colmarse de ganas de ir por más.
Deslizándome tenia una vitrina abierta al mágico mundo de los libros, sobre diseño y sus especialidades, moda, confección, coolhunter, fotografía e historia, etc. Una variedad muy exquisita de contenidos, excelente calidad y cantidad para los precisos y amantes del saber.
En frente la sorprendente exposición de la colección de los relojes SWATCH que no hicieron mas que iluminar de colores el ir y venir de todos. Por otro lado encontrábamos el showroom, espacio donde habían interesantes propuestas de diseño de autor entre estas cabe destacar algunas como, RIE, AMSTERDAM y Carolina LEI, se pueden observar, tocar, admirar y entablar lazo con sus propios diseñadores que lo encuentro total, quien mejor que el propio diseñador te cuente de que se trata, cómo lo hizo, que propuesta tiene y que te haga participe de su propio mundo. Un agrado.
Continuamente los días restantes se hizo más notoria la afluencia de público dependiendo del desfile.
En la pasarela se proyectaron varias propuestas que sin duda algunas eran bastante buenas y otra no tan jugadas pero limpia en confección. La manera de regir comercialmente y las alianzas con otras empresas relacionadas al rubro, como por ejemplo el denim, está ganando voto intenso en el certamen y atrae por ser cómplice de alguna marca y es buena táctica porque engancha .
En cuanto al diseño de autor lamentablemente nos quedamos con el gusto de ver a más representantes del círculo moda Argentina, fue escasa su participación pero fue una invitación interesante para esta temporada. Entregó su valor agregado la mano de obra y la artesanía, se desplazaron con intriga y conmovieron con la sensibilidad de su creación.
Se observó la presencia de un gran numero de visitantes para ver a las marcas comerciales, por encima del diseño de autor, una lástima.
Llama detenidamente la atención, la puesta en escena de la pasarela, un buena jugada por innovar en pos del show, figuraron bandas en vivo, iluminación, proyecciones, bailes, cortos, simulación de mar, etc. Factor agregado los regalos que hicieron una manera de vínculo y alianza con la marca, un detalle muy fresco y sutil. Excelente.
Los minutos proclives son los 5 antes de empezar el desfile, eso me comunica como será el despliegue del contenido creativo y escénico. Suma la energía, el público, el ambiente, la parafernalia y mi propia adrenalina.
Finalmente, puedo señalarles que el certamen que recluyó un sin número de difusión, expresión y fantasía, tubo un balance equilibrado. Hubo sinergia en el espacio, eso influyó en lo que pudimos percibir a través de las creaciones. La manera sobresaliente de los maniquís que se deslizaban por la pasarela con una soltura pocas veces vista, y esa frescura estampada en tonalidades penetrantes que con diseños tan heterogéneos lograron que mayoritariamente el público enérgico se deleitara. Una pasarela que supo vibrar cuando se lo propuso, una limpia óptica de diseño que a veces con demora de tiempo, nos recuerda la gracia de verlo en vivo y directo. Una clara apuesta que nos dejó con ganas de seguir viendo más.
CONIAGUILERA













