Monique Lhuillier: all dressed up
por Vanessa Rosales

Muchas pasarelas en Nueva York han reinventado lo más clásico del sportswear (indumentaria casual o deportiva), pero otras han revivido el espíritu de vestirse ambiciosamente, con sofisticación y elegancia. Lhuillier dijo a Alison Baenen de Style.com: “el otoño se trata sobre todo de sensualidad”. Y esa es, precisamente, la palabra adecuada para definir su entrega para otoño/invierno 2011. Aunque el adjetivo ‘sensual’ tienda a ser sobrevalorado, la colección de la diseñadora lo amerita con total entereza.
Si hubo algo imperativo fue la ausencia del color, pero hay dos certezas acerca de la opacidad cromática: es típica para las estaciones y frías y logra evocar un chic eterno. Todas las mujeres acuden a los tonos oscuros para encarnar elegancia y belleza. Las texturas destiladas, la presencia delicada del encaje, los trajes largos y luminosos en rojo (ideales para temporada de alfombra roja), revitalizaron un costado de feminidad que encuentra eco en una estética elaborada, cuyo dramatismo no se aleja de la delicadeza.





















