Una de las preguntas que más han sonado en el mundo de la moda desde hace algunos meses es quién va a ser el sucesor de Alexander McQueen? Ya esta pregunta fue contestada.
La mano derecha de McQueen desde 1996 es ahora la nueva diseñadora de esta casa.
Desde la muerte de McQueen, el 11 de febrero de 2010, las riendas creativas de la casa estaban sueltas. No era claro quien podría seguir la misma línea que desde 1997 este diseñador británico había creado con tan claro concepto que nadie podía imitar sus colecciones y su línea estructural. McQueen solo puede ser McQueen, sus colecciones tenían un sello claro y contundente que de lejos se podía reconocer. Las siluetas, las telas, los colores, los conceptos y las estructuras.
Sarah es desconocida para la mayoría, en gran medida por que era la sombra de McQueen y los medios poco sabían de ella. Era su aprendiz, la persona que más sabía de todos los detalles que inspiraban a este diseñador. Ella estudió diseño en Central St. Martins de Londres, de donde salió el mismo año que comenzó a trabajar con el diseñador. En 2000, Sarah fue nombrada directora de la línea femenina de la marca de McQueen.
El grupo Gucci, dueño de gran parte de las acciones de la marca de McQueen – 51% -, viendo la cercana relación conceptual que existía entre el diseñador y Sarah decidieron darle la oportunidad a su mano derecha para de esta forma intentar darle continuidad al sello McQueen.
La colección Primavera/Verano 2012 que se presentará en el segundo semestre de este año, será el verdadero termómetro de la cercanía y el entendimiento de Sarah hacia la marca. Una marca llena de identidad.





