Después de esperar casi 7 horas en promedio los asistentes al concierto más esperado del año pudimos entrar y sentir la emoción de estar a pocos minutos de ver a uno de los grandes de la música.
Esperando a que abrieran las puertas del Simón Bolivar
Por fin parecía llegar el momento, se apagaron las luces y el público grito, con esos gritos de ansiedad, esperando que Dave Gahan saliera con sus movimientos cadenciosos al escenario…pero para tristeza de muchos no salió él sino un grupo que vino de algún lugar desconocido con un nombre que tal vez deben reconsiderar. Cantaron varias canciones y aunque el público estaba desesperado por ver a SU grupo, aguantaron los sonidos raros, todo por ver a Depeche.
Se terminó la salida a la fama de Angel Face, así se llamaba el grupo telonero, y pasaron 30 largos minutos. Cada vez más el cansancio mezclado con locura se iba apoderando de la gente. Pero por fortuna en el momento indicado, antes de que muchos tiraran la toalla, se apagaron las luces y hubo un silencio alucinante. Se prendio la gran pantalla y toda la atmosfera del Simón Bolivar cambio. Entro Depeche Mode… Entre gritos y saltos todos cantaban sus canciones una a una; la que seguía mejor que la anterior. Gahan bailó y mostró porque es amado por todos (si…chicas y chicos)… Pero el mérito no solo fue para Gahan…también se llevó gran parte del show Martin Gore…que voz y sobre todo, que energía y que entrega a la música. A quién no se le erizaron los pelitos cuando cantó?
Pero la cosa se puso de locos cuando derepente empezó a oírse…tatatat…Personal Jesus..La euforia fue total…creo que es el momento que más recordaremos todos…LA CANCIÓN legendaria cantada por un grupo, una voz que parecía sacada del CD mismo, una voz que parecía no le hubiera pasado un solo año. Y ya después de eso quedaron pocas canciones…se fueron después de una buena despedida…
Que buen Grupo…Que buen concierto…






























Es el mejor concierto que he ido en mi vida….