Un retorno a lo clásico y una reducción de lo exagerado.
Colores como el camel y el gris, el retorno de la ultra feminidad y un enfoque intenso hacia la sastrería son las tendencias más importantes de la temporada.
Esto no significa que quedaron totalmente a un lado la magia y el mistisismo: vestidos florales suaves, estampados abstractos llenos de color, ricos brocados orientales y las pieles también harán parte de las propuestas para el semestre que viene.
Por otro lado, “el cuerpo” vuelve a estar de moda. Algunos diseñadores mostraron sus colecciones en modelos con sus cuerpos curvilíneos mostrando que de ahora en adelante la extrema delgadez esta out.





